He llegado a Guadalajara. Pas[e harto fr[io en el camino porque olvid[e traer mi cobijita viajera. Afortunadamente el cansancio era mortifero, tal vez solo comparado como de caballo medieval despu[es de una larga batalla. A penas llegu[e a mi lugar n[umero 28, com[i mi lonchibon incluido en mi econ[omico transporte y a la meme.
Es lindo despertar en una ciudad diferente despu[es de una tarde de telefonear y correr por aqu[i, all[a y acuy[a e ir a un concierto maravilloso en donde un grupo de m[usicos suben a un escenario a tener di[alogos musicosos igual juguetones, o pausados que igual nos dejan disfrutar de cada sonido de la sordina del tromb[on o del cachete de Han Bennink. Fue una demostraci[on a detalle de la importancia de que el contrabajo est[e en los volumenes requeridos, de que el SI/LEN/CIO es necesario y de que un instrumento hay que tocarlo por todos sus rincones, con la ugna (tampoco hay enes, bueno ene si, pero egnee no) con baba o con la toalla.
Hermoso.. hermoso...
Acabo de desayunar unos huevos con tocino deliciosisisisisimosss y creo que estoy feliz...
Para la comida, espero hallar EL puesto de las tortas ahogadas.


